Lo mismo de siempre.

Caemos en lo mismo de siempre,en querer abarcarlo todo

dentro de nuestra inerte cualidad

de prestar atención a las cosas.

No es que seamos inconscientes,

es que no sabemos ver

ni el momento, ni el lugar

para decidir sobre este instante.

Sabemos lo que queremos,

o eso decimos, hasta que ya no está

y pensamos en si un día elegimos.

A veces caemos en lo mismo,

en no saber que hacer

con lo poco que nos queda,

pues el deber abarca,

el cansancio aprieta

y la sonrisa nos enseñaron

que mejor para mañana.

Caemos en lo mismo de siempre

en querer abarcarlo todo

como el niño soñador,

que todo lo quiere y en el fondo

sabe que no puede.

Soñamos con horas que parecen infinitas,

con sonrisas, y despertar alegre,

pero cuando están en nuestra palma

no sabemos discernirlas de toda realidad

y caemos en el tedio de siempre.

Caemos en lo mismo de siempre

en querer crear mil caminos

en un efimero instante

y soñar que serán eternos.

Nunca es tarde para soñar,

pero sin esfuerzo para cumplirlos,

no habrá camino sobre el que pisar,

solo sueños rotos mientras

creemos abarcarlo todo.