Vieja amiga

Mi vieja amiga, aún te recuerdo,

estoy en el extremo opuesto a ti

donde avanzar solo, está prohibido

y el camino ahora me hace ser feliz.

Tengo que contarte, amiga mía,

que no echo en falta tus sermones,

lagrimas o dudas entre el silencio,

ahora alguien en mi vida, es poesía.

El camino se hace firme con su voz,

no veo un color que me hable más de futuro 

que no sea el del verde de sus ojos.

Me alegra decirte que no encuentro

momentos en los que te necesite 

ya que ahora la necesito a ella

porque siento en mi que la amo

y no como contigo que te quería 

al notar que te necesitaba.

Mi vieja amiga, soledad, olvídame,

aunque sin ti no habría llegado hasta aquí,

contigo el camino no sería posible

siendo ella un motivo real para ser feliz.

No pienso dejar que me encuentres

cuando hace tiempo que a diario

me perdí con todas mis sonrisas

entre unos ojos verdes.

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3 comments

  1. athousandonewords · diciembre 26

    Simplemente hermoso. Abrazos!

    Le gusta a 1 persona

  2. juananteriva · enero 27

    Un poema precioso. ¡Un abrazo!

    Le gusta a 1 persona

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