Eres brisa.

 

photo-1422190726583-404c3fded337.jpg

Eres brisa,
cercana y fresca
a cada hora del día,
en cada esquina,
a cada momento
siempre estás
en forma de brisa
que me reconforta,
hasta que apareces
y tu presencia
genera la curva
más encantadora,
una sonrisa.
No eres recuerdo,
eres la brisa
siempre presente,
haciendo feliz
este eterno viaje
al verte sonreír.

Anuncios

Un viaje sin fecha de vuelta.

Entre en el mar
sin pretension alguna
disfrutando del paseo
con la idea de hacer del mismo,
un viaje sin fecha de vuelta.
A pocos metros de la orilla
apareciste como una bella criatura,
que acompaña al navegante
buscando disfrutar a su lado
en una nueva aventura.
Apareciste, en forma de delfín
de los que te acompañan
hasta el final de la travesía
no de los que disfrutan junto a ti,
para luego verlos partir
antes de llegar a cualquier puerto.
Te uniste a este viaje
cual bello delfín
y quiero hacerlo eterno.
Soy uno,
con el mar
y junto a ti.
photo-1428550590922-34c77f716ad4 (1).jpg

Sin tren de aterrizaje.

photo-1445455993942-545627632166 (1)
Vuelo alto y sin tren de aterrizaje,
ya no caigo en tinieblas,
ahora me ilumina
un sol donde no hay sombras
y este, hace que me encuentre
con cada uno de sus abrazos,
en un despertar constante
de una conciencia antes perdida.
Ha vuelto el chico de mirada tonta
de sonrisa fácil y desbordante corazón,
que nunca se fue, solo estaba escondido
hasta que llego una nueva brisa.
Ha vuelto el chico que se enamora
de compartir el calor de dos manos,
que siente como su alma vuela
con el calor de sus besos.
Sin dudar, puedo decir que ese chico,
siempre fui yo, que nunca se fue,
y que he vuelto a aparecer
enamorándome de una eventualidad
que quiero hacer eterna.
Aparezco de nuevo para sacar una sonrisa,
un cariño y una pasión solo para dos,
dispuesto a despertar cada día
junto a esta especial musa,
que ya aprendió como grabar
su nombre, en mi corazón.
Siempre seré ese chico tímido,
romántico, que prefirió soñar
para un día encontrarme
y decir sin miedo, te quiero,
mientras por dentro siento
que estas enamorándome,
pues vuelo,
sin tren de aterrizaje.

 

Amor de verano.

Un amor de verano,
el que nos hace sentirnos únicos,
entre tanto rayo de sol y gota de sudor,
aquel que nos devuelve la sonrisa
que un día alguien se llevó.
Los amores de verano
los catalogamos como efímeros
y estúpido es quien,
en su día, lo nombró así.
Yo quiero hacer de mi amor de verano
un verano eterno, no una estación
a la que un día, decirle adiós.
Hacer de mi día a día, un verano
un saludo al sol y a su sonrisa,
un poema de amor correspondido.
Quiero quitar la palabra “efímero”
al significado de amor de verano,
quiero sentir esa sensación a cada día
ver su rostro sonreír bajo la lluvia,
bajo una ventisca o bajo el sol.
Ver su cara al despertar
sabiendo que era un amor de verano
y ambos supimos hacerlo volar,
para que cualquier estación posible
nos diera igual.

photo-1415829027677-7d054bc19f97.jpg

 

En modo aleatorio.

photo-1470305585628-a7d2cb18efa2.jpg
Dejemos que la vida
nos sorprenda en modo aleatorio,
que sean las cosas sencillas de la vida
las que nos hagan seguir adelante
sin prestarle mira alguna al pasado
La vida nos va regalando momentos,
risas, oportunidades y trenes.
Otras nos golpea, con dolor,
lagrimas y alguna gota de sangre,
pero seguimos adelante,
siempre,
tardemos más o menos
lo conseguimos cuando ya no buscamos,
cuando no hay búsqueda que valga,
pues lo que buscábamos, siempre,
estuvo dentro de nosotros mismos.
Vivamos la vida en modo aleatorio,
como dejar que la lista de reproducción
nos sorprenda con cada canción.
Sintamos cada instante como único,
pues son así, volátiles, perecederos
y aún así, pueden ser mágicos.
Dejemos que una sonrisa
sea capaz de robarnos el alma
aunque solo sea un instante.
Volemos con cada beso
al que le damos amor, cariño
o pasión en cualquier noche.
Aprendamos a no tener miedo,
pues quizás el tren de tu vida,
está frente a tus ojos esperando
a que lo cojas para viajar lejos,
o quizás,
quizás,
ya estés montado en él
y realmente no vives en un sueño.
Así que no tengas miedo
eres una persona valiente,
veraz y capaz de todo.
La vida te hará reír y llorar,
te hará odiar y soñar
incluso te enseñara
lo que es volver a amar.
Solo,
solo
déjate llevar en modo aleatorio,
mientras encuentras
tu sueño y tus metas,
en la vuelta de la esquina.

Podría.

Podría fijar mi mirada en tus ojos
a lo largo de toda una eternidad
y seguiría pareciéndome
una simple fracción de segundo.
Podría dejar de escribir versos,
pero no puedo dejar de crear poesía
cada vez que la verso en tu espalda.
Podría volar en sueños,
pero ya me haces volar
sin la necesidad de soñar,
con cada uno de tus besos.
Podría volver a un cuatro de julio
y no haberte conocido,
pero nunca me perdonaría
no haber aparecido ese día por el bar.
Podría no haber tenido tiempo
pero decidí exprimirlo por conocerte,
sin saber que eso significaría
que un día llegaría a quererte.
Podría no salir de tu cama en mi vida
pero prefiero viajar contigo de la mano,
para hacer del mundo nuestra guarida.
Podría prometerte la luna,
pero siempre acabaré
prometiéndote, mil y una sonrisas.
Podría haber sido todo diferente,
pero la suerte nos saludo
y no fue un “podría haber sido”
si no, un alegre “ha ocurrido”
y sin duda desde ese día,
eres la sonrisa que podría no haber sido
pero que acabo siendo correspondida.
Podría versar cada una de tus sonrisas,
pero entonces, sería como enseñarle al mundo
el verdadero sendero, a mi corazón abierto.

Processed with VSCO with m5 preset

 

Caso omiso.

photo-1469519711959-937a472e5d7f
Me dijeron que tuviese cuidado
pues la noche era adictiva
y sin notarlo ya estaba inmerso.
Lo que ellos no sabían
y yo nunca pensé
es que me volvería adicto
a la noche, solo por verte.
Que pasarían varías semanas
sonriendo entre cada tercio
y entre cada una de tus sonrisas,
para tornar en húmedos nuestros labios,
que me perdería horas de sueño
por tenerte entre mis brazos.
Hice caso omiso a la advertencia,
y me volví adicto a la noche,
todo fue cuestión de azar,
nunca pensé que sería así
pero me volví adicto a ti,
a perderme en el verde de tus ojos,
a volar con el sabor de tu piel,
a perderme entre tus brazos,
sin notar el paso del tiempo.
Un día me pregunté
si todo era cuestión de un sueño
pero luego me dijiste tonto
y me acorde de que no lo era,
que los sueños se volvieron realidad
cuando despertaste esta sonrisa.
Ahora sé porque no cierro los ojos
y te miro sonriendo,
por si acaso los cierro y al abrirlos,
me doy cuenta de que fue un sueño.