Feudo de valientes.

Cuando desaparecen las ganas entre mensaje y mensaje sin contestar,
ese anhelo que tenemos y que por cumplir hacemos redimir nuestro orgullo,
ese que constantemente dice que no nos volvamos a arrastrar,
aquel que se ve aplacado entre silencios donde no sabes si hay desprecio,
mientras por dentro esa chispa, sabes que no dejará nunca de brillar.
Las indirectas nunca fueron feudo de los valientes
junto con el silencio, las defensas del cobarde.
Unas palabras amables perdidas entre un extraño arrebato
para consumirnos en el silencio y la duda del cobarde
que no sabe lo que quiere, lo que ama, lo que desea
en busca de que, merodea esos corazones ajenos y trampas de alambre,
en donde el cobarde ha de juntarse de valor si sabe lo que su alma pide
pues su verdad lejos del orgullo, siempre será la realidad que redima
a un corazón,que anhela palabras sinceras con las que poder mover sus piernas.
Mientras tanto al poeta, solo le quedará decir “te echo de menos”
entre las líneas de cada verso que compongan sus poemas
y esas palabras escondidas entre versos nunca serán una trampa,

si no su triste verdad.

photo-1437823055869-5309288494c8

 

 

 

Mi amiga, mi camino.

photo-1429032021766-c6a53949594f.jpg
Nunca perdí el camino,
no me di cuenta
y ya había encontrado el mio.
El de encontrarme con todos aquellos
que albergan en en sus corazones
los mismos sentimientos,
la misma pasión
que tarde o temprano apareció.
La de escribir, ¿cómo no?
ya sean versos o canciones…
Nunca perdí el camino,
pero siempre supe que algo faltaba,
que era feliz, pero no estaba a gusto,
que las risas siempre fueron sinceras
pero por dentro algo me decía que no,
que estaba perdido y nunca lo admitía.
Entre vaivenes de la vida,
se me acercaron varios textos y vídeos
en los que veía pasión en su contenido,
eran poemas de puño y letra
y aunque confieso nunca haber sido un buen lector
por primera vez algo me enganchó.
Necesitaba decir todo aquello
que no me atrevía a decir a la cara,
o quizás fuese un cobarde,
nunca lo sabré,
pero si que gracias a eso,
puedo gritarle al mundo
que he encontrado lo que me llena
y me acompañara en todas las sonrisas,
lagrimas y vivencias que despierte.
Pues siempre me vi perdido,
pero sin darme cuenta
ya había encontrado el camino.
Hoy te doy las gracias por existir
si, a ti,
poesía,
mi fiel amiga.

 

La chica del café.

Siempre pensé que la vida sería un camino de sonrisas,
en las que yo humildemente sería participe,
pero me doy cuenta que solo eran utopías
pues al final solo deseo su sonrisa.
La de la chica del café, pero sin azúcar,
ya era lo suficientemente dulce
como para endulzar más todavía su sonrisa,
y no sería por su falta de cariños
pues sin ellos aún así sonreía,
suficiente dulzura,
para que nunca le falten poemas.
 
Pensaba que la vida me devolvería al camino,
pero con los meses me he dado cuenta
que solo me encuentro entre recuerdos,
en los que nena, solo veo acertijos.
Acertijos sin respuesta para esta mente
que a veces se pierde buscando tu tren,
aquel que ya pasó,
cuando entre silencios
nos tomamos ese último café.
 
Aún así, tonto de mí, aún persigo en sueños,
como el perro que persigue coches
y no sabría qué hacer si algún día alcanza uno,
el tren,
de la chica del café.
photo-1466592261899-a095b126a484

Despierta.

photo-1417919452205-b9962ef65386

No sabemos lo que queremos

un día lo queremos todo

y al otro la nada,

un día rebosamos alegría

y al otro no tenemos la sonrisa

que alguien supo apreciar.

 

Un día somos felices aún con su recuerdo

recorremos la vida alegres sin su presencia

al día siguiente o en un momento

notamos que algo nos falta

que nuestro camino es el correcto

pero que aún echamos de menos.

 

Nuestros cuerpos y corazones bailan

al son de nuestra alma

que por mucho que la queramos ocultar

en un día cualquiera, en un momento,

grita,

reclamando despertar.

Buscamos a diario sin darnos cuenta

un alma compañera,

que por fin

nos haga despertar

y a veces esos cambios durante el día

nos dicen

que la dejamos atrás.

 

Cómo dice Pink floyd en una canción

“Solo somos dos almas perdidas en una pecera,

año, tras año,

corriendo sobre la misma vieja tierra

¿y qué hemos encontrado?

Los mismo viejos temores.

Desearía que estuvieras aquí.”

Y aunque lo queramos esconder, muchos,

nos sentimos así.

 

En la marea.

De donde vienen estas dudas,
atrapadas en un bucle ya superado
nacidas de falsas sonrisas.

Busco una razón a estas ideas
en donde la incertidumbre no desaparece,
entre el vaivén de sus palabras,
aquellas que parece que vuelven.

Con la marea todo reclama su lugar
y donde vinieron las sonrisas
buscando algo que nunca sabré,
la idea de hacer arder Roma
no hace más que aparecer.

Y no me haré el duro por ti,
solo seguiré
como si no hubieras vuelto
a tornar mi corazón en gris.

Un día me declaré culpable
de nunca
haber querido olvidarte.
Hoy confesaré,
que algún día me gustaría
llegar a amarte,
pero entre tanta excusa,
creo
que llego tarde.

photo-1465982686662-fc36536ba3ad

Mi misterio.

photo-1465973441631-c1ded0a3c6a6
Mi misterio,
el que no se cómo explicar,
ni el por qué aún esta.
Ese misterio,
que siempre quise explorar
y ahora,
no se si quiere bien o mal.
El misterio que llevo dentro
que expongo entre lineas,
entre verso y verso,
perdido para la eternidad.
Un misterio que nunca
me veréis olvidar
y esa, será mi verdad.
Hundido en la realidad
nunca te fuiste,
entre las sombras te muestras
y ahora, vuelta al juego,
aprieta el gatillo
¿a qué esperas?
No voy a actuar como un tipo duro para ti,
mi misterio,
dejándome, simplemente fluir
aunque esto signifique sangrar.
Volvamos a fundirnos de nuevo
desentrañandote preciosa,
mi misterio,
mi suicidio,
mi inexplicable musa.

Mensajes en una botella [VI]

Suicida.
Escribía, entre mentiras y falta de sonrisas
entre alardes de alegría e hipocresía.
Me inspiraba entre idas y venidas
de una musa que se paseó en frente mía
para mostrarme que no volvería,
que las palabras son humo
y que por mucho que ella quiera
nunca sabré si será mía.
Pues como dijo Pablo Benavente:
‘Lo nuestro era estrictamente profesional:
tú me enamorabas
y yo escribía’
Hoy lo siento, pero
me confieso suicida.

Ráfagas de silencio.

photo-1416888183170-a2d302d2dd9a.jpg
No entenderé el por qué,
ni los para qué
de las vueltas y venidas,
del querer y no poder,
del ahora no y ahora sí
¿Por qué?
Quién sabe si la incertidumbre
podrá ataviar este corazón,
que meses atrás hundido pareciese
donde ahora una falsa chispa vuela
solo con la idea de verte otra vez
Levantándome un suspiro,
un escalofrío imparable
que recorre todo mi cuerpo,
como si aún estuvieras…
Él silencio de la incertidumbre
recorre mis sentidos
diciéndome que te abandone
para más tarde sucumbir
al te echo de menos,
al no me quiero olvidar de ti,
 Al lo siento por tanto verso
cuando prefiero crear poesía en tu piel
y no entre mis anhelos.
Que sería de la incertidumbre del silencio
si aún estuvieras…
Pues sólo deseo unir mi cuerpo
con el tuyo y no despertarme
de ese bonito anhelo
Quiero vivir de mis sueños
los de tenerte cerca
provocándome un infarto
al ver tu sonrisa de nuevo,
los de oler el aroma del café,
recorrer las carreteras,
calles y bares,
sin ir a ninguna parte.
volando entre caricias,
besos y falta de aliento,
sin pensar en el tiempo,
viviendo.
Viendo atardecer desde la playa
y luego el amanecer desde las sabanas
compartir queso y vino,
pizza y cerveza en una noche cualquiera,
sin pensar en qué pasará.
Concluir en lo que queremos ahora
y no en el día de mañana.
Vivir, reír, viajar,
Volar, soñar y volver a empezar,
Unirnos en mas orgasmos,
disfrutar de la vida
hasta nunca querer acabar,
compartir nuestra libertad.
Quizás,
Y solo quizás,
si aún estuvieras
y la incertidumbre del silencio,
no existiera.

Tu brisa.

Cuando tu brisa vuelve
y quiero acompañarla un rato,
no es si no verla alegre
lo que me hace sonreír.
No hay tristeza al ver que no seguiré
entre sueños buscando atraparla,
pues siempre fue libre.
Déjame fluir en tu brisa
como si de surfearla se tratase,
disfrutar hasta que desaparece
y esperar a que tu brisa
deje su estela de nuevo,
dándonos su mejor sonrisa.
Hoy me alegro de ver su eco
el que deja cuando me refresca,
esa memoria y este corazón.
Ahora,
solo quiero crear poesía,
si es
con tu brisa.
photo-1465982550686-d37d97e28e88.jpg